Puerto Madryn se despide del emblemático Regina Australe

La ciudad de Puerto Madryn, y en particular las tranquilas aguas del Golfo Nuevo, se despiden de una parte de su paisaje cotidiano. El Regina Australe, la embarcación que a diario realizaba el clásico paseo costero, se traslada a la provincia de Santa Cruz. Retornaría a Puerto Madryn en octubre para llevar adelante la temporada de verano.

 

 

El comunicado oficial emitido por la empresa prestadora del servicio señala que la decisión responde a un reacondicionamiento del barco a fin de adaptarse a las nuevas normativas de Prefectura Naval Argentina.
Sin embargo, el comunicado también hace referencia a la situación económica imperante en el país, siendo una de sus consecuencias el decrecimiento turístico en la ciudad.
El pasado 28 de abril el Regina Australe ofreció a los turistas su último paseo por el Golfo Nuevo. Lo que sin lugar a dudas mostraba una perspectiva diferente de la ciudad de Puerto Madryn que incluía su interacción urbana con la naturaleza y con la historia de su pueblo.
A cargo del cuidado de la embarcación y de la atención a los turistas, un grupo humano dedicado y altamente competente que hoy se ve alcanzado por la crisis económica que vive nuestro país.
Al mismo tiempo, la onda expansiva alcanza a proveedores de los diversos servicios que son necesarios para brindar los paseos costeros.
Una empresa más en el tornado de la crisis
El comunicado emitido por la empresa y al cual tuvo acceso Informador Turístico señala que “ante las nuevas normativas de Prefectura Naval Argentina, obligatorias para los barcos de transportes náuticos de pasajeros, que demandan una enorme erogación económica, y poder cumplimentar con las mismas, la embarcación Regina Australe no se encontrará en la ciudad de Puerto Madryn a partir del presente mes de mayo”.
Y aclara que el barco será trasladado a Santa Cruz, “a un puerto alternativo para reciclar y resguardar hasta tanto adoptemos un nuevo formato de acuerdo con estas necesidades y poder realizarle los trabajos e inspecciones correspondientes”.
También, “y teniendo en cuenta la conocida situación económica y de decrecimiento turístico de nuestra localidad, nos vemos obligados a replantear y reprogramar la operación de nuestra empresa, como su logística y funcionamiento general”.
Por otra parte, la empresa hace saber que “esperamos poder finalizar con las tareas y trabajos requeridos, y volver a navegar en el mes de octubre para continuar con la labor de la empresa, oportunidad que les haremos saber a medida que tengamos las novedades correspondientes de esta presente situación”.
La última temporada de verano no arrojó números alentadores para el turismo  en general y para la empresa en particular.
Situación que se agrava en virtud de los altos costos que demanda sostener la infraestructura, el servicio y afrontar el pago de salarios durante la temporada baja.
Puerto Madryn pierde un producto instalado y requerido por los visitantes. No obstante, el trasfondo no es otro que la profundización de una crisis laboral que ya no distingue sectores de la actividad económica.